Letras

Tal vez soñar

2011-04-07T22:12:47+02:00

Porque es forzoso que nos detenga el considerar qué sueños pueden sobrevenir en aquel sueño de la muerte, cuando nos hayamos librado del torbellino de la vida. http://www.youtube.com/watch?v=5-4s3GuEIyw

Tal vez soñar2011-04-07T22:12:47+02:00

Gombrovich & Gombrowicz

2018-07-27T16:37:32+02:00

Gombrovich (en Tam-Tam, de Rodolfo Arrieta) http://www.youtube.com/watch?v=GPnBLIX1EXI y Gombrowicz

Gombrovich & Gombrowicz2018-07-27T16:37:32+02:00

Gente del Po, por John Berger

2025-12-03T20:09:52+01:00

John Berger Michelangelo Antonioni es de Ferrara, no sólo en el sentido de que nació allí, sino también en otro más complejo, pues esta ciudad o su espíritu está invariablemente presente en su obra. (Me parece incluso que su cara, su peculiar belleza, es una expresión de la ciudad de Ariosto y la Casa de Este.) Hoy Ferrara es una ciudad extraña llena de pequeños lujos –pequeños de tamaño, joyitas, que recuerdan a los objetos pintados en los cuadros de Cosimo Tura– y dominada por una gran tristeza. Una ciudad donde las chicas se casan jóvenes y se hacen madres y luego las madres se transforman inexplicablemente en madrastras. Una ciudad en la que [...]

Gente del Po, por John Berger2025-12-03T20:09:52+01:00

Con quien tanto quería

2024-02-02T11:37:45+01:00

Javier Eder En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien tanto quería. Hasta aquí la introducción de Miguel Hernández a su Elegía. No dice, como decía la conocida canción de Serrat, a quien tanto quería, sino con quien tanto quería, lo que es mejor, superior e incluso difícil de superar. Poeta es quien por ese simple golpe de mano lingüístico –por esa inesperada conversión de una prosáica “a” en un lírico “con”– nos trasporta desde la emoción de los afectos –a quien tanto quería– a la rememoración y proyección de ilusiones y desvelos compartidos –con quien tanto quería–. ¿Para qué poetas en tiempos de miserias? En tiempos de miserias y en cualquier tiempo, [...]

Con quien tanto quería2024-02-02T11:37:45+01:00

Los periódicos, por T. Bernhard

2018-07-27T16:37:39+02:00

La verdad es que ya no puedo expresarme en los periódicos. ¿Dónde podría escribir algo en Austria? Die Presse, por ejemplo, es un periódico subvencionado que se casa con todos los gobiernos. Por consiguiente, no les puedo mandar ya nada, y entonces van y dicen de mí no sé qué, como protesta o lo que sea, eso los elimina, por completo. No se puede enviar nada al Kurier o al Kronen Zeitung, no tiene sentido. Por consiguiente, no puedo dar ya nada mío... Y si prefiero dar un rodeo, por Alemania, resulta también estúpido. Die Zeit se ha convertido en un periódico desmesuradamente tonto, tengo que decirlo, un periódico campechano en el que triunfa la vulgaridad, todo resulta muy difícil. Y Der Spiegel es la peor escoria [...]

Los periódicos, por T. Bernhard2018-07-27T16:37:39+02:00

«Viaje al fin de la noche», por P. Nizan

2022-08-01T11:15:02+02:00

Esta enorme novela es una obra considerable, de una fuerza y una amplitud que no acostumbran los enanos pulidos de la literatura burguesa. Mil reservas se imponen, pero eso no nos impide acoger este libro de otro modo que a las novelas tan limpias, tan idealistas, las novelas de los perritos sabios. Viaje al fin de la noche es una novela picaresca, no es una novela revolucionaria, sino una novela de los miserables, como el famoso Lazarillo de Tormes, cuya vileza y acento a veces recuerda. Un médico, despreciable él mismo, cuenta sus exploraciones por los mundos diversos de la miseria: hay allí cuadros de la guerra, de las colonias africanas, de Estados Unidos, de los suburbios pobres de París, de la enfermedad y [...]

«Viaje al fin de la noche», por P. Nizan2022-08-01T11:15:02+02:00

Luis Barragán, por Octavio Paz

2024-08-06T11:25:53+02:00

OCTAVIO PAZ Durante la última semana las páginas y las secciones culturales de nuestros diarios y revistas rebosaron, por decirlo así, con las efervescentes declaraciones de los participantes en un encuentro de escritores más notable por sus ausencias que por sus presencias. Estos mismos días, en páginas interiores, casi de una manera vergonzante, salvo en un caso o dos, se anunció al público mexicano que a un compatriota nuestro, el arquitecto Luis Barragán, se le había otorgado el Premio Pritzker de Arquitectura. Este premio es una consagración mundial pues es el equivalente del Premio Nobel. Luis Barragán es el primer mexicano que obtiene una distinción internacional de esta importancia. ¿Cómo explicar la reserva, rayana en la indiferencia, con que han recibido esta noticia [...]

Luis Barragán, por Octavio Paz2024-08-06T11:25:53+02:00

Et in Arcadia ego, por Pietro Citati

2023-08-18T15:06:44+02:00

Pietro Citati Creo que los griegos de la Edad Clásica –aquellos que leían a Sófocles y Platón, que admiraban a Fidias y los cipos del barrio Cerámico– habrían amado profundamente esa grandiosa meditación sobre la muerte que es Los pastores de Arcadia, de Nicolas Poussin, en el Louvre. Habrían amado aquella gravedad, aquel vasto sentido de la tragedia, y aquella quietud, aquella serenidad, aquella armonía, brotadas de no se sabe qué manantial oculto, que permiten cruzar con un leve salto el reino de la muerte. No sé qué podía saber Poussin del arte griego, qué podía entrever de este a través de su densísima cultura romana. Pero cuando, en 1639 o 1640, empezó a extender sobre la tela los colores hondos [...]

Et in Arcadia ego, por Pietro Citati2023-08-18T15:06:44+02:00

patos silvestres, por H. D. Thoreau

2018-08-30T18:15:48+02:00

Así como el pato silvestre es más rápido y más bello que el doméstico, también lo es el pensamiento sin domesticar, pato real que vuela sobre los pantanos mientras cae el rocío. Un libro verdaderamente bueno es algo tan natural y tan inesperado e inexplicablemente bello y perfecto como una flor silvestre descubierta en las praderas del Oeste o en las junglas orientales. Henry David Thoreau (1861)   As the wild duck is more swift and beautiful than the tame, so is the wild –the mallard– thought, which 'mid falling dews wings its way above the fens. A truly good book is something as natural, and as unexpectedly and unaccountably fair and perfect, as a wild-flower discovered on the prairies of the West or in the jungles [...]

patos silvestres, por H. D. Thoreau2018-08-30T18:15:48+02:00

El día renace, por V. Jankélévitch

2024-12-10T19:39:19+01:00

«Vamos, mortales, despertaos: el día renace; la verdad regresa a la tierra y las vanas imágenes se desvanecen» (Leopardi). Qué amarga es la verdad de la mañana. Qué decepcionante el despertar. Bien es verdad que al llegar la claridad del día se esfuman miedos ridículos y hechizos nocturnos; Estrella, Chiarina y Florestán desaparecen al sonar las seis en los campanarios de la ciudad; pero Chernogob, Kachtchei y los espíritus de las tinieblas del Monte Pelado desaparecen con ellos. Porque la fe declina al alba (Dostoievski, Demonios, II, 7, 1)… El país de las maravillas y los prodigios se extingue. Los encantamientos del jardín de Armide y la Noche de Mayo o la Noche de Navidad se disipan con el sol matinal junto a las brujas [...]

El día renace, por V. Jankélévitch2024-12-10T19:39:19+01:00

El tamaño de los libros, por Juan G. Ponce

2010-09-04T10:20:35+02:00

Un libro es, también, un objeto. Pero es un objeto cerrado, cuya apariencia no nos entrega su secreto, sino que, al contrario, con mucha frecuencia contribuye a apartarnos de él, como, desgraciadamente, ocurre con otras muchas manifestaciones de la vida del espíritu en el mundo contemporáneo, dando lugar a la aparición de un nuevo fenómeno, que, a su vez, es una manifestación de la fisonomía de ese mundo, tal como lo configuran las exigencias que crea. (¡Uf!) Para el asiduo concurrente a las galerías de arte, por ejemplo, ese fenómeno, que nos revela la posible ambigüedad que las obras de creación adquieren al convertirse en objetos, no es nuevo. Él está demasiado acostumbrado a que los cuadros expuestos en esas galerías nunca sean lo que muestran, aunque [...]

El tamaño de los libros, por Juan G. Ponce2010-09-04T10:20:35+02:00

Kafka carpintero, por G. Janouch

2025-09-23T13:07:55+02:00

En el transcurso de la siguiente visita le pregunté a Kafka: —Sigue yendo usted a ver al carpintero del Karlín. —¿Se ha enterado? —Mi padre me dijo que iba a verlo. —No, hace tiempo que no voy. Mi estado de salud ya no me lo permite. ¡Su majestad el cuerpo! —Me lo puedo imaginar. Trabajar en un taller lleno de polvo no es nada agradable. —En eso se equivoca. Me gusta mucho trabajar en un taller. El olor de la madera cepillada, el zumbido de la sierra, los golpes del martillo... todo eso me encanta. Las tardes transcurrían sin que me diera cuenta. Siempre me sorprendía la llegada de la noche. —Seguro que acabaría muy cansado... —Acababa cansado, pero también feliz. No hay nada más [...]

Kafka carpintero, por G. Janouch2025-09-23T13:07:55+02:00

Ideas muertas (por L. Sciascia)

2025-05-22T08:56:19+02:00

«Una idea muerta produce más fanatismo que una idea viva; mejor dicho, sólo la muerta lo produce. Ya que los estúpidos, igual que los cuervos, sólo huelen las cosas muertas. Y son tantos, y bullen tanto en torno a las cosas muertas, que a veces dan la impresión de la vida.» L. Sciascia (1979)

Ideas muertas (por L. Sciascia)2025-05-22T08:56:19+02:00

«Virtú» (por F. Nietzsche)

2018-07-27T16:37:47+02:00

Un hábil artesano o sabio parece bien cuando siente el orgullo de su arte y contempla satisfecho y contento la vida. Por el contrario, no hay espectáculo más lamentable que el de un zapatero o maestro de escuela que da a entender con su aspecto de tristeza que ha nacido para algo mejor. No hay nada mejor que el bien; y esto es: tener una habilidad cualquiera y hacer; «virtú» en el sentido italiano del Renacimiento. Hoy, en tiempos en que el Estado tiene una panza absurdamente abultada, hay, en todos los campos y profesiones, además de los trabajadores auténticos, «representantes», por ejemplo, fuera de los literatos y de los sabios, fuera de las capas populares que sufren; hay también charlatanes ostentosos, que no valen para nada, [...]

«Virtú» (por F. Nietzsche)2018-07-27T16:37:47+02:00

La mística del tractor (por M. Eliade)

2018-07-27T16:37:47+02:00

Los dioses no mueren, decían los humanistas. No mueren, pero envejecen, se vulgarizan, llegan a las más extremas formas de degeneración, en la conciencia y en la experiencia del hombre, por supuesto. Ya no crees en Dioniso, pero continúas emborrachándote y esta borrachera es cada vez más triste y más vulgar, más desesperada. Algunos viajeros que han vuelto de la Unión Soviética hablan de la «mística del tractor», que ha sustituido a la mística ortodoxa o sectaria. No se trata, por supuesto, de la necesidad del hombre de tener un «ideal», de una fe en un mito, en un hombre, en una idea, sino de la necesidad del hombre de perderse a sí mismo. Y cuando ya no puedes perderte en la santísima Trinidad, te pierdes en [...]

La mística del tractor (por M. Eliade)2018-07-27T16:37:47+02:00

Escribir (por E. M. Cioran)

2025-11-28T20:49:46+01:00

E. M. Cioran Solo tengo ganas de escribir en un estado explosivo, en la fiebre o la crispación, en un estupor metamorfoseado en frenesí, en un clima de ajuste de cuentas en que las invectivas sustituyen a las bofetadas y a los golpes. De ordinario, la cosa comienza con un ligero temblor que se hace cada vez más fuerte, como tras un insulto que se ha soportado sin responder. Escribir equivale a replicar tardíamente o a diferir la agresión: yo escribo para no pasar al acto, para evitar una crisis. La expresión es alivio, venganza indirecta de quien no pudiendo digerir una afrenta se rebela en palabras contra sus semejantes y contra sí mismo. La indignación es menos un estado moral [...]

Escribir (por E. M. Cioran)2025-11-28T20:49:46+01:00

Retorno a Tipasa (por Albert Camus)

2025-05-24T08:41:39+02:00

Albert CAMUS Retorno a Tipasa (PDF) Albert Camus, «Retorno a Tipasa», El verano (1953). Retour à Tipasa ( PDF) Albert Camus, « Retour à Tipasa », L'Été (1953). Return to Tipasa ( PDF) Albert Camus, ”Return to Tipasa“, The Summer (1953). A mediodía, sobre las laderas medio arenosas y cubiertas por heliotropos como por una espuma que hubieran dejado al retirarse las olas furiosas de los últimos días, miraba el mar, que a esa hora se agitaba apenas con un movimiento fatigado, y calmaba esa doble sed que no se puede engañar mucho tiempo sin que el ser se seque, quiero decir amar y admirar. En no ser amado sólo hay mala suerte: [...]

Retorno a Tipasa (por Albert Camus)2025-05-24T08:41:39+02:00
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