El traductor, por Jorge Luis Borges
Eder2026-01-13T20:27:33+01:00Jorge Luis BORGES La traducción tiende hoy a convertirse en un trabajo filológico, desempeñado, no sin temor, bajo la vigilancia del diccionario. Como estos no existían en la Edad Media, el traductor recreaba, a su manera, el texto original dejándose guiar por el solo propósito de demostrar que su lengua vernácula no era menos valiosa que la otra. En el siglo XIII o XIV una traducción literal corría el riesgo de parecer torpe y ridícula. Sospecho que conceptos tales deben su origen al temor sagrado de modificar, por poco que fuese, la sintaxis del Espíritu Santo. Chaucer, por ejemplo, traducía con suma libertad; el árido aforismo hipocrático «Ars longa, vita brevis» le inspiró esta música melancólica: «The lyf so [...]




