Argos, el perro
Eder2025-09-24T21:41:57+02:00HOMERO Entonces un perro que allí estaba tumbado enderezó la cabeza y las orejas, el perro Argos, al que el desventurado Odiseo había criado, aunque no tuvo tiempo de solazarse con él, pues antes de poder hacerlo hubo de marchar a la divina Ilión. Al principio los jóvenes llevaban a Argos a perseguir cabras montaraces, ciervos y liebres, pero ahora yacía abandonado en el estiércol de mulos y vacas que se amontonaba ante la puerta a fin de que los siervos de Odiseo se lo llevasen para abonar sus anchos campos. Allí estaba tumbado Argos, lleno de pulgas. Cuando el perro vio a Odiseo cerca, movió la cola y dejó caer sus orejas, pero ya no tenía fuerzas para acercarse a su amo. [...]


