

«Da gusto ser derrotado por este vencedor», es lo que viene a decir ese jeton, esa moneda de Louis XIII de Francia –II de Navarra–, que tuvo, como su hijo Louis XIV, una muerte larga y penosa. No me animé, sigo sin animarme a ver la última película de Albert Serra, la de, según cuentan las crónicas, larga y penosa muerte de los toros, pese a que una de sus anteriores películas, la de la muerte –tan larga y tan penosa– de Louis XIV, me parece muy buena.
Cuentan que a Louis XIII de Francia –o II de Navarra–, como en general a los Borbones, le gustaba a morir la caza y algo menos el latín. Así que habría sido idea de algún Richelieu ducho en latines acuñar moneda con un lema tan inverosímil: «Hoc vinci victore iuvat», da gusto ser derrotado por este vencedor. La derrota, aun la infligida por los vencedores más magnánimos, no suele ser plato de gusto. Vae victis! es una locución latina mucho más verosímil que la de las monedas emitidas por el padre del Rey Sol.