Ahora que el autor de las Cartas desde la fe vuelve a dar de qué hablar, quisiera decir algo sobre Manuel de Irujo. Qué duda cabe de que era un hombre de acción. Y de fe. Por si alguien lo duda, transcribo aquí dos de sus cartas desde —precisamente— la fe. La primera, fechada en París, el 25 de septiembre de 1946, va dirigida al republicano David Jaime (digámoslo así, presidente de la Diputación en el exilio —excuso decirlo, no hay retrato ni memoria suya en el Palacio de Navarra—). Irujo dice en ella: Amigo Jaime: Le incluyo a Vd. la relación nominal de fusilados de Nabarra.

[…] Me aseguran que la única persona que cuenta con una lista completa de fusilados es el Obispo. La ha confeccionado con los datos que le dieron los Párrocos y la guarda en su caja fuerte. […] Se ha asegurado que en Nabarra se mataron 15.000 hombres. La cifra parece exagerada. La estimación que hoy tengo […] permite reducir la cifra a unos 3.000. […] celebraría mucho que no fueran 15.000, sino 3.000 los asesinados, y ya son bastantes. Un abrazo, Irujo. En la segunda carta, de 4 de octubre del mismo año, dice al mismo destinatario: Estoy conforme con las apreciaciones de Vd. en relación con la lista de fusilados; lo que trato de hacer es rectificarla y completarla todo lo posible. Creo haberle dicho que quien tiene la lista es el Sr. Obispo de Pamplona. Trato de sacársela; veremos si logro lo que me propongo. Evidentemente, ni Irujo ni nadie, ni entonces ni después, logró sacarle la lista al obispo. Ni a aquel obispo ni a ningún otro posterior. Pero, ¿queda duda de que Irujo, Jaime y tantos otros que murieron en el exilio, eran de los creen que la fe —la fe en un ideal justo— mueve montañas? No está de más recordarlo ahora que el autor de las Cartas desde la fe ha aludido cordialmente a otro tipo de fe: la fe mesiánica de los que, implacable, despiadadamente, hicieron real el horror insondable de aquella lista. Aquella de la que nadie dio cuenta ni razón, y menos alguien que llevase, solemnemente, una mitra.

Publicado en Diario de Noticiasdn