Pues nada: que si a esta hora hemos hecho Historia, divinamente, en el Olimpo; y si no, otro siglo será –no preocuparse: la Historia es larga–. Por mi parte, no tendría mucho más que declarar. Ya le dije a quien me pidió que escribiera hoy –ayer– de Osasuna que de filosofía, ni idea. Y menos de ontología. Fúrbol ser fúrbol como Navarra ser Navarra y como del Burgo ser del Burgo. Todo eso es así de tautológico, o de ontológico, que diría el comisario Arbeloa, el filósofo del Reich-no. Con Sancho el Fuerte hicimos Historia por Andalucía –mejor dicho, leyenda– hace no sé cuántos siglos y a lo mejor a esta hora ya nos hemos marcado por allá otra gesta histórica. No sólo de pan vive el hombre, como bien dijo el filósofo –en este caso, no sé cuál–; también vive de milagros –además de vivir de milagro–. Milagros, mitos, leyendas… En una palabra: sueños –esperanzas–. ¿Hubo ayer, jueves, milagro? ¿Estamos en el Olimpo? A ver. Yo, el martes, estuve en Vitoria, en el Artium. Recomiendo la visita a todo mortal que quiera desengañarse de lo bien que está, para una ciudad así, un museo de arte contemporáneo. Estará bien un museo pero no porque sí ni sin pensarlo antes. En un sala echaban un vídeo en el que se veía todo el rato algo así como el graderío sur. Impresionante, homérico. Ganas daban de bajarse al Reich-no de Navarra, aun no sabiendo nada de filosofía. Lo que pasa es te bajas al Reich-no y lo mismo te encuentras con Hegel, que es el que dijo que el ansia de reconocimiento es lo que mueve a todos los hombres, incluidos los que van al fútbol. A todos los hombres y a mujeres como Barcina o García Malo, perejil de todas las salsas hasta en el Reich-no de Navarra, aunque de filosofía sabrán lo que yo. Si hoy, viernes, estamos en el Olimpo, allá estarán ellas, saludando a la afición desde el carro de los vencedores. Visto por ese lado, si hoy no hemos hecho Historia, no me importa.

Publicado en Diario de Noticiasdn