Ha habido en el último minuto una auténtica riada informativa sobre lo que cuesta un café. Por contra, cabe suponer que para compensar la riada, en esta tierra de secano seguimos con la pertinaz sequía de noticias oficiales sobre el precio de la demostración pública de navarrísimo navarrismo organizada hace un rato largo por el gobierno Sanz y su adlátere. Sí, hablo de la manifestación costeada a nuestras expensas ??no a las de los partidos de Sanz y compañía?? hace ya más de un cuarto hora. Hablo de ella sin temor a pasar por reaccionario. La última noticia más o menos oficial de dicha manifestación ??aquella a la que vino o se trajo a tanta gente del partido afín al de Sanz, con avión incluido para sus líderes?? la dio el propio presidente del Gobierno y del partido gobernante el pasado domingo en el incomparable marco de un circo bardenero, el de Senda Viva. Metido en el circo, luego de tirarse por la montaña rusa y tras llamar a hacer descarrilar al tren de Zapatero, Sanz tildó de reaccionarias cuantas críticas se han vertido contra aquella manifestación. Obviamente, este señor que tan tenazmente mantiene el dique seco informativo sobre los caudales públicos gastados en esa manifestación donde nadie, y menos que nadie el mismo Sanz, se privó de embestir contra el tren de Zapatero, se había definido previamente, en ese mismo circo, como progresista. Si no es el mundo al revés, es el mundo del circo, donde pedir trasparencia informativa a los gobiernos y exigir control del gasto de caudales públicos, por seguir con lo dicho en la carpa circense por nuestro maestro de ceremonias, es adoptar posiciones reaccionarias de confrontación, insulto y manipulación. Pues bien; si la Navarra representada por Sanz en ese circo bardenero no es la de la senda de los elefantes sino la del tren del progreso, a no ser que su tren sea el tren chuchú, ¿hasta cuándo durará la sequía informativa sobre los caudales públicos gastados en la navarrista y navarrísima riada?
