Todo indica que la conferencia sobre energías renovables que el presidente Sanz anunció y nunca dio en Villafranca de los Barros (Extremadura, España), tendrán ocasión de disfrutarla en próximas fechas los naturales de la ciudad californiana de San Francisco, que a fin de cuentas es la Badajoz de los Estados Unidos. Así que los que hablamos de la conferencia extremeña que nunca existió, debemos rectificar y reconocer que habrá conferencia ??poca importa si no la da el propio Sanz?? y que será en tierra extrema. Hecha la pertinente rectificación, no nos que más que anunciar que ya están aquí las vacas de Macua. Ya está aquí, la tercera edición de la tradicional semana de promoción de Navarra en los EE. UU., que viene siendo para Miguel Sanz y su séquito lo que para la aristocracia rusa era el invierno en Crimea, Baden-Baden o Florencia: un garbeo cosmopolita a la espera de que remitan las inclemencias del tiempo. Empezamos el primer año en Nueva York ??con una escala en la Santo Domingo de don Ricardo de León, hoy otra vez de actualidad??, seguimos al siguiente ensanchando el periplo por los alrededores de Boston y Chicago y terminamos este año lanzándonos directamente a la conquista del Oeste. Mejor hubiera sido un viaje intermedio, uno de transición por la legendaria carretera 66 y tira millas hasta Las Vegas, meca del binguero; pero las elecciones se acercan y no hay tiempo para un dispendio de ese calado. Y lo que es peor, lo mismo ??el cielo no lo quiera?? perdemos el Gobierno y no hay más grandes viajes de invierno. Al gran viaje de invierno este año le ha precedido la pequeña y muy comentada escapada extremeña, lo mismo que otros años fueron las no menos comentadas escapadas japonesas, argentinas y romanas, siempre con su punto de jota y de jarana. Así es la vida del cosmopolita. Si a su regreso el presidente vuelve a llamarnos aldeanos, como hizo el año pasado, qué vamos a hacer sino reconocer lo que somos. Buen viaje, que ustedes se diviertan y nosotros que lo veamos.
