Brindemos, el Reyno goza desde ayer de nuevo Bodeguero Mayor, para regocijo de la ciudadanía toda. Y ayer fue precisamente cuando Miguel Sanz, ese orador que maneja la sintaxis como una azada de Demóstenes, dijo lo de que ??hay que estar en un estado etílico alto para decir que?, etc., etc. Qué finura poética la de ese hombre al referirse a la borrachera de preocupar con una construcción retórica tan alambicada: estar en un alto estado etílico. Ya las policías de tráfico, más por corrección política que poética, venían llamando ??ebriometrías positivas? a la detección de borracheras de órdago en las pruebas de alcoholemia. Pero he aquí que nuestro presidente ??del Gobierno, del Partido y lo que es más: del magna indisoluble que ambos forman a estas alturas de ebriedad de poder??, en su particular campeonato de rabiosa dialéctica, hizo una pirueta retórica más y lanzó la azada de tan elegante manera contra la oposición. Concedo que no estuvo bonito que el superpresidente del Gobierno, del Partido y del indisoluble magma regionalista que ambos forman, llamase borracho a un opositor político. Pero en su disculpa se puede argüir la elegancia en el manejo de la azada y lo etílico de la jornada, a lo largo de la que resultó nombrado otro Bodeguero Mayor ??brindemos??. Es de suponer que al nuevo bodeguero le veremos por el Reyno tanto como al anterior. Mas no importa. De lo que se trata es de hacer crecer la mentira romántico del Reyno, a base de echarle bodegueros, centenarios y cuantos más fastos y folclore regional, mejor. Conque aquí vino y después gloria. El vino de jornadas tan altamente etílicas como la del nombramiento del nuevo Bodeguero Mayor y toda la gloria que nos espera en las apretadas fechas que vienen: las de celebración de las esencias regionales, no por casualidad coincidentes ??si no indisolubles: otro magma?? con la exaltación del Partido, del Gobierno y de ambos a la vez. Días de vino y rosas. Y a buen seguro, de más virtuosismo en el lanzamiento de la azada.

Publicado en Diario de Noticiasdn