Paradojas de la vida, que suele decirse con infinita resignación. Paradójico que el Paco Martínez Soria que se va a la capital –a vender los pollos con la etiqueta de origen del lugar, a qué si no–, vuelva deslumbrado por la metrópoli –¡Madrid, qué anchuras!– y llamando aldeanazos a sus paisanos. Eso es lo que nos ha llamado, como no podía ser de otra manera, el cosmopolita y multilingüe Miguel Sanz tras su fugaz «voltio» por Nueva York. Paradojas de la vida y mucha, mucha resignación. Al Paco Martínez Soria que viaja a la metrópoli con sus pollos sin igual, en la capital suelen limpiarle los bolsillos, y eso es de temer que puedan haberle hecho a nuestro cosmopolita en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Los irredimibles y resabiados aldeanazos, preguntaremos lo de costumbre: ¿nanotecnología? Ya, pero ¿carbura? Paradoja sobre paradoja que nuestros cosmopolitas más despectivos de la aldeanería vayan a la capital a vender unas fiestas sin igual, las del pueblo. Qué aldeano no cree que como las fiestas del pueblo no hay otras igual. Si hasta un forastero que vino una vez a fiestas no daba crédito a lo que veía. Y dando una vuelta de tuerca más a lo paradójico: qué cosas, oiga, que a la capital vayan a vender las loas del forastero a aquellas fiestas de aldea los que las conocen más que nada de oídas. Ni que decir hay a los cosmopolitas que paradoja se forma con el prefijo ‘para’ (ajeno a) y la palabra ‘doxa’ (opinión general). Así que para paradojas las que se ven por este pueblo, como que el Gobierno local contrate a una empresa llamada casualmente Doxa, sin otro propósito que negar lo que la opinión general –y alguna que otra sentencia judicial— ve justo y necesario: que a la emisora en una de las dos lenguas oficiales del lugar no se le quite el pan y la sal por una de esas obstinaciones cazurras tan propias de las cabezonerías de aldea. Que el baño de cosmopolitismo sirva para resolver estas paradojas lugareñas. Porque si no sirve para eso, como en el pueblo en ningún «lao».
Publicado en Diario de Noticias el 26 de mayo de 2006