Tatuajes guerreros que el secretario de Defensa o ministro de la Guerra norteamericano –si no el macarra de Trump–, Pete Hegseth, lleva en el cuerpo, según las fotos que el mismo puso en sus redes: Deus Vult (Dios lo quiere, en letra gótica, la que usaban los nazis, creyendo que era el colmo de lo germánico, antes de saber que la había inventado un judío), Ne desit virtus (que no falte el valor), kafir (infiel –como desafío a los islamistas–) y demás quincallería cruzada, supremacista, parafascista o integrista.


