Para qué hablar de los asalta tumbas que hace unos días destrozaron alguna lápida en las faldas del monte Ezkaba. Mejor hablar de Faulkner, William Faulkner. El sentido del mundo, o por lo menos del mundo de Faulkner, es difícilmente comprensible sin Homero o el Viejo Testamento. Sin libros así no se entendería del todo lo escrito por el hombre que puso para siempre en el mapa la imaginaria ciudad de Jefferson. El Viejo Testamento y Homero. Un caluroso día de verano, en la ciudad de Jefferson, capital del no menos imaginario condado de Yoknapatawpha, el fiscal Gavin Stevens intenta reunir entre sus vecinos 225 dólares: los necesarios para traer el cadáver de un negro de vuelta al condado donde nació. Era un mal negro, un gángster al que han ejecutado en otro estado; pero ésa no es la cuestión: la cuestión para el traductor secreto del Viejo Testamento que es el fiscal Gavin Stevens en Desciende, Moisés es que se cree –como creía el propio Faulkner– o no se cree que las personas, por ser capaces de compadecerse, sacrificarse o resistir junto a otras personas, son dignas de la mayor consideración, y a partir de ahí se les respeta hasta la tumba, en su muerte y más allá. En el mapa social faulkneriano, por debajo de los negros están los blancos sin tierra, como los Bundren. Los miembros de la familia Bundren viven en Mientras agonizo una auténtica odisea para, después de días interminables, remontar el río crecido, llegar a Jefferson con el cadáver de su madre y darle sepultura de acuerdo a su voluntad. Faulkner se hace menos ilusiones que nadie sobre la condición humana. Los Bundren, no por ser los parias de la tierra están libres de alguna de las mezquindades que se encuentran tanto en los malos negros como en las castas superiores de terratenientes: pueden ser incluso peor. Y sin embargo, o a la vez, pueden dar lo que según Homero no obtuvo el rey Agamenón mientras agonizaba: una compañía que le cerrase los ojos y le sellase los labios con respeto, si no con amor.

Publicado en Diario de Noticias el 4 de septiembre de 2009