La crítica de arte agoniza, decía una crítica el miércoles en este diario. Eso será. De otro modo, esto es, de no agonizar la crítica de arte, algún crítico ya nos tendría que haber llamado a asaltar el Museo Gustavo de Maeztu de Estella y a tirar al Ega la chatarra seudoescultórica de Carlos Ciriza, al que en su día Barcina cedió el parque de Yamaguchi para que con un helicóptero –no recuerdo si de emergencias– esparciera su desoladora cacharrería “artística” y al que Turismo y Cultura promociona ahora como “nuestro artista más internacional”. Para internacional, la tontería. Por lo demás, si la crítica no agonizase, alguien nos habría incitado a ir a Sartaguda, donde José Ramón Anda ha abierto una nueva puerta a la emoción y a la memoria en forma de gran escultura. Pero la crítica, si existe, no goza de buena salud. Atrás quedan los tiempos en los que el arte perseguía la belleza y los críticos eran los árbitros del gusto. No tan atrás, pero lejos quedan los tiempos –los de Malevich o Klee– en los que el arte dejó de perseguir la belleza y se puso a buscar la verdad. Puesto a buscar la verdad, lógico que el arte interesase mucho a los filósofos y que éstos terminasen diciéndonos qué ver en una botas viejas de Van Gogh o en unos zapatos de Warhol. Y lógico que acto seguido un Oteiza o un Beuys se pusieran delante de una pizarra, no ya para explicarnos filosóficamente el mundo, sino para incitarnos a hacer otro mejor. Para tener un mundo mejor hoy bastaría con que la moneda artística que ponen en el mercado personajes como Ciriza –moneda sin mayor relación con lo bello, lo verdadero, lo bien hecho o siquiera lo útil– dejase de circular. Claro que para eso no es suficiente con que la crítica, muy exhausta tras un posvanguardismo en el que a menudo el arte no ha sido más que crítica de arte, diga lo que tiene que decir: para eso haría falta otro gobierno. Uno que no se moviese con helicópteros o que no moviera con ellos la cacharrería de sus artistas y sin embargo amigos predilectos.
Publicado el 29 de mayo de 2009 en Diario de Noticias

