Trepidante actividad cultural en la arena –pronúnciese ‘harina’– del Reyno. Trepidante actividad cultural ante la inminencia de la Semana Santa y con el 2016 a la vuelta de la esquina. Javieradas aparte, trepidante actividad cultural en el reyno viejo; reino que, como dijera Pemán –el poeta del Régimen que por aquellos nacionalcatólicos años fuera a Javier para teorizar ante las masas populares sobre javieradas, encierros y demás esencias de la navarridad–, ha tenido la histórica misión de ser el “alcanfor de España”. Trepidante actividad cultural en el reyno por la que se anuncia una procesión añadida -una más– en Semana Santa. “Otra procesión más”, que dijera Baroja: el Baroja al que el Gobierno de Navarra iba a homenajear con sucesivos congresos mundiales, suspendidos todos ellos al fallarle al presidente Sanz las fotos de mucho lucimiento que pensaba hacerse en tan altas cumbres barojianas. Otra procesión más y nuevos actos o autos sacramentales –hasta hay por aquí una Asociación para la Dinamización de Autos Sacramentales– organizados con la colaboración del Ayuntamiento de Pamplona, que como el de San Sebastián aspira a la capitalidad europea de la cultura en 2016. El Ayuntamiento de San Sebastián acaba de consultar a unas quinientas personas de todos los ámbitos sociales qué hacer para ganar la capitalidad cultural. El de Pamplona, poco dado a ese tipo de consultas, trabaja, ahora que los obispos han puesto de actualidad lo de la protección de las especies en peligro, en la salvaguarda y difusión de esencias culturales tan propias como el mozorro. Protegidas especies tan en peligro como Wojtila –papa al que Pamplona dedica una avenida, como en tiempos nacionalcatólicos: avenida Pío XII, parque Antoniutti, colegio Cardenal Ilundáin, etc., etc. etc.– o Rodezno –el de plaza, el del golpe militar–, en este reyno trentino donde el antiabortismo goza de especial protección –si no de bula o privilegio–, no iban a quedar desprotegidas especies culturales como el portador de cirios. Especies que puede que no nos granjeen la capitalidad europea de la cultura, pero que ayudan a ir marchando por el camino del reyno hacia Dios, como cuando Pemán y su alcanfor.

Publicado en Diario de Noticiasdn