dnFeliz navidad, don Ricardo, por descontado que de León. Feliz navidad, sin más. Lo de una muy próspera jubilación en el año nuevo, a don Ricardo ya se lo resolvió UPN este verano. Eso quedó resuelto tras su relevo en la ínsula navarra de Madrid, con un retiro a la espera de una prospera jubilación. Y sí: hablando de repúblicas bananeras –de eso que don Ricardo tan profusamente podría hablar–, coincido con el concejal del ayuntamiento de Pamplona, Eradio Ezpeleta, en que algo de bananero hay en el viaje del alcalde de Barañáin a esa isla caribeña que queda tan cerca de Santo Domingo. El Santo Domingo adonde, casualmente, fue el presidente Miguel Sanz a principios de este 2005, luego de aquellas animadas jornadas de promoción del Reyno en Nueva York. Digo las jornadas que vinieron después de la inolvidable noche de karaoke en Argentina y antes de que el presidente, tocado con el clásico sombrero de charro mejicano, se retratase en el Japón. En lo de Barañáin, no es lo menos bananero que el alcalde haya afeado el paisaje caribeño con una pieza escultórica –con perdón para la escultura– de Carlos Ciriza. Una pieza de la misma cacharrería artística –con perdón para las artes– con que ediles y cargos gubernamentales de UPN van estragando rotondas, jardines y pies de autovía del Reyno todo. Hablo de la cacharrería escultórica al completo que, en una experiencia bananera sin precedentes ni consecuentes, Ciriza desplegó durante meses, a lo largo y ancho del parque de Yamaguchi, con la aquiescencia y complacencia –y hasta con un helicóptero puesto a su disposición– de doña Yolanda Barcina. Doña Yolanda, como Ezpeleta recordará, negó su reconocimiento a los familiares de víctimas del franquismo, con lo que no va a ser del todo cierto, como Ezpeleta dice, que en un UPN se reprueba lo mismo la cubana que cualquier otra dictadura. Aparte de eso, quién duda de que en UPN se le desea una feliz y muy próspera jubilación a alguien que tanto sabrá de bananas como don Ricardo de León.

Publicado en Diario de Noticias.