Enseñaste una botella rota
Para disuadir a quien buscara bronca
E hicimos andando todo el camino de vuelta a Cortez.
Cantaste «Ayúdeme, querido doctor»
A pleno pulmón
Habías estado chupando alcohol como una esponja.
Como un pobre chaval tirado en la calle
Oímos tus lamentos
Llamando una y otra vez a Roberta
Robeeerta…
Los pueblos de la ladera incandescentes
Se consumían en el crepúsculo.
Sería feliz si desapareciera bajo colores así.
Y me enamoré de los trenes
Cautivada por el viejo dicho:
«Tú subiste al tren del Sur, yo al de Santa Fe»
Santa Fe…
No estuvo bien que me marchara
Porque no aguanto donde todo es perfecto
Pero era demasiado joven para actuar mejor.
Daría el mundo si fuera mío
Por olvidar el recuerdo de aquello
Y levantarme cerca de ti una vez más,
Una vez más…
Eilen Jewell
Edder.org por la traducción