La disputa en el seno de la derecha navarra… Pero vayamos por partes. Digo disputa porque cuanto hay de momento es eso: una disputa familiar, todo lo subida de tono que se quiera, pero nada más. Digo en el seno de la derecha navarra y no en el seno de las derechas navarras porque no hay ningún motivo ideológico o doctrinal para pluralizar. La disputa en el seno de la derecha navarra, por el momento, no ha producido más que chismografía. Chismografía familiar, aireada a voz en cuello en el patio de vecindad. Empezó del Burgo dando voces en el patio para hacer saber al vecindario que el patriarca de la familia es insoportable. Además, por lo que voceó del Burgo, al patriarca Sanz el vecindario le trae sin cuidado. Bueno, eso no evidencia ninguna diferencia doctrinal entre los miembros del clan. A del Burgo se unieron de inmediato los chismógrafos –más que sismógrafos– de la prensa afín –afín a del Burgo– para propalar todo tipo de chismes íntimos del patriarca –sus supuestos o reales caprichos, veleidades y manías–. Uno –del Burgo– y los otros –los chismógrafos– obtuvieron enérgicas, si no airadas respuestas, tanto de los consejeros gubernamentales del patriarca como del aparato del partido por él presidido, en forma de manifiesto de intelectuales, lo que dicho sea de paso, nos da una idea del papel orgánico que el patriarca y los de su clan otorgan a la intelectualidad. Cuando Cervera declara que el futuro presidente de UPN será el que la real gana de Sanz imponga, tampoco está incidiendo en una diferencia ideológica con él, sino, a lo más, en una discrepancia de procedimiento. Ni siquiera es probable que Cervera incida en alguna discrepancia ideológica cuando habla de la posible “tentación napartarra” de Sanz. ¿Qué tipo de napartarrismo podría adoptar Sanz, distinto a la singularidad o excepción navarra en materia de interrupción del embarazo, vigente desde que Cervera fuese consejero sanzista de Salud? Cosas, gritos de familia, momentánea y públicamente desavenida.

Publicado en Diario de Noticiasdn

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