Esto de la crisis es ¿qué? Si no he entendido mal: 1. Que a principio de la década empezó a inflarse la burbuja inmobiliaria. 2. Que los bancos norteamericanos encontraron un filón en los subprime mortgage lending, cuya más expresiva traducción al castellano es las “hipotecas chicharro”. Una hipoteca chicharro es la que, en condiciones leoninas, se concede a un ninjano incomes, no job, no assets: sin ingresos, sin trabajo, sin propiedades– para que compre una casa que, hipotéticamente, a los cuatro días valdrá el doble de lo que costó. 3. Incluso los que tienen casa compran más casas –hipoteca mediante– porque esa parece ser la manera de sacar un dinero de la nada. 4. ¿De dónde sacan los bancos dinero para conceder hipotecas a troche y moche? De la nada. De operaciones de magia financiera por las que, el dinero que el bancario de su caja de ahorros le dijo a usted que se jugase en un producto fantástico, termina avalando la concesión a un ninja de una hipoteca chicharro. Eso exige que: a) ni usted ni siquiera el consejo de administración de su caja de ahorros sepan mucho más que su dinero está por América, flotando; b) que ciertos organismos, si saben por qué abismos flota su dinero, hagan como que no se enteran, por la buena marcha de la economía. 5. Todo lo que se infla explota si no se para a tiempo y, salvo quienes por el camino inflaron sus bolsillos de algo más que de aire, todo el mundo está en apuros: desde los ninja que verán embargada su casa a los pobres bancos que ya no pueden conceder los créditos que quisieran. Adiós a los créditos, adiós al consumo y nuevos ninja por doquier. Menos mal que tan ilustres miembros del consejo de administración de nuestra principal entidad de ahorro como Miguel Sanz o Roberto Jiménez llegarán, sin duda, a pactar unos presupuestos que, no sin sacrificios, nos permitirán salir del agujero antes o después, mal que bien, salvando de paso la sustancia de Navarra y la unidad constitucional, preocupaciones vitales de todo ninja.

Publicado en Diario de Noticiasdn

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