Tras ver la comparecencia del señor Arbeloa sobre la exposición itinerante que nunca itineró, no se sabe bien para qué quería acudir al Parlamento con luz y taquígrafos, aparte de para impartir lecciones de ética o de gramática, o para mostrar su pena por nosotros. Habló el compareciente de su insobornable independencia. Cuesta creer en ella desde que, junto a la actual directora general de Relaciones Institucionales –entre otros tránsfugas del socialismo–, pidió públicamente el voto para Unión del Pueblo Navarro, justo antes de unas elecciones. Impartió Arbeloa clases sobre el arte de poner las comas. La lástima es que él, o mejor otros maestros, en un concurso público, no pudieran haber examinado a quienes iban a estar bajo su responsabilidad. No hubo ningún concurso público. Aclaró el compareciente que una persona contratada para su oficina cobró casi nueve veces más que él. Aclarado queda. Sin embargo, el Arbeloa que al final de la comparecencia dijo que podía dar sus cuatro apellidos, no dio los cuatro apellidos de ningún contratado, ni lo que es más importante: no dio cuenta ni razón de con qué criterio de publicidad y concurrencia se hicieron los contratos. Sí mencionó el compareciente a otro comisario que abandonó pronto por motivos de salud. Por salud y, quizá, por una elemental vergüenza, ya que la empresa del dimisionario recibió encargos de la organización, según el propio compareciente. En suma, Arbeloa fue al Parlamente a decir que no va con él que una comisión, la que le nombró, formada por varios consejeros y directores generales del Gobierno, concediese de manera irregular la organización de una exposición millonaria a una fundación políticamente afín. No van con él los patronatos en los que estaba hasta el marido de la vicepresidenta del partido gobernante ni sus irregulares contrataciones. Y como todo eso no iba con él, no tiene nada de que responder. Tampoco ve que ningún otro haya de hacerlo. Eso sí, se siente muy apenado por la degradación ética que nos azota. Se comprende que así sea.

Vídeo: comparecencia de Arbeloa en el Parlamento Navarro.

Publicado en Diario de Noticiasdn

marcas