ENDIMIÓN
Las cosas bellas son una alegría para siempre:
su atractivo va a más y nunca
se desvanecen en la nada. Por el contrario, aún nos reservan
un porche tranquilo y un caer dormidos
lleno de sueños gratos, salud y confiado respirar.
De ahí que cada nuevo día trencemos
una guirnalda de flores que nos una a la tierra,
pese al desaliento, la inhumana falta
de gente noble, los días sombríos
y todos los caminos oscuros e inhóspitos
pensados para nuestra búsqueda. Sí, pese a todo,
algunas figuras bellas retiran el velo
que amortaja nuestros espíritus apesadumbrados.

                   John Keats (según Eder)