Porque vosotros, los del NO-DO foral, le dije a uno del aparato de prensa al que me tropecé el otro día, ¿cuántos seréis? ¿Más que en la redacción del New York Times? No supo decirme el número de los cien mil hijos de San Luis –ahí queda la pregunta por si algún estudioso de los medios de in-formación de masas quiere hacerse eco de ella: ¿a cuántos constructores de la realidad emplea cada día nuestro modernísimo e imparable aparato de prensa foral?–, aunque sí que me dijo que, sólo en las dependencias mayores del Gobierno serán ya más que en la redacción de cualquier otro medio del Reyno, aparte de que, mientras en otras redacciones hay más indios que jefes, en la magna redacción gubernamental abundan los grandes jefes indios, con el lujo presupuestario que eso supone. Si a eso le añadimos los aparatos de prensa de organismos aledaños, entidades locales y nada críticos practicantes del deporte de cortar y pegar las notas de prensa de los gabinetes oficiales, nos ponemos cerca de las cifras no ya de la redacción de The New York Times, sino de las de la redacción de la televisión china en las pasadas olimpiadas. Por supuesto que ahí meto al aparato de prensa de la Cámara de Comercio de Navarra, que en un número reciente de su revista nos contaba que su presidente –cuyas actividades suelen tener en ese medio una amplísima cobertura fotográfica– había sido nombrado cónsul honorario de Rumanía. El cónsul, junto a algunas grandes empresas, está entre los promotores de una campaña destinada a convencernos de que, con la crisis, no es que haga frío: es que estamos en medio de una errónea sensación térmica por la que, especialmente quien ni es cónsul ni tiene trabajo, cree helarse, pero de eso nada. Éramos pocos, no éramos más que los cien mil hijos de San Luis de los aparatos de prensa que andan tirándose los faroles de nuestro NO-DO foral y nos parieron la campaña del no hace frío, es una sensación equivocada de usted y los derrotistas habituales, a los que quizá habría que detener.

Publicado en Diario de Noticias
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