Grandeza de un miserable llamado Odiseo
Eder2018-07-27T16:38:10+02:00Cuando oigo a la señora Barcina (que tan favorecida salió ayer en la última página de El País: “católica practicante sin exagerar”, se decía ella misma –nada que ver con el nacionalcatolicismo de antaño: aquel que bautizaba las calles de Pamplona con nombres de nuncios y pontífices vaticanos, aunque hoy tengamos proyectada la avenida Juan Pablo II; ninguna relación de la primera edil pamplonesa con el fundamentalismo que mantiene a Navarra como territorio de excepción donde la interrupción legal de un embarazo no es ni pensable–; “que se maneja con soltura en francés e inglés”, añadía el periodista –aunque YouTube desmienta que Barcina sea políglota, e incluso que tenga aptitud para los idiomas–)… Digo que, de un tiempo a esta parte, cuando oigo, leo o veo a [...]