Soy uno de los excéntricos que el otro miércoles tiró la tarde por la ventana con la lectura del Plan Global de Fomento y Desarrollo del Arte Contemporáneo en Navarra, plan en dos quinquenios que el consejero del ramo soltó en el Parlamento sin que nadie rechistara –nadie, nadie, que enfrente no hay nadie–. Como [...]