Pastel de lengua de alondra
Eder2020-12-20T18:10:38+01:00Dicen que Roma se precipitó de manera irreversible en la decadencia el día que un Ferran Adrià dos mil años anterior a Adrià fue invitado por los senadores a exhibirse en una degustación oficial, en el curso de la que se sirvieron manjares tan hiperminimalistas, deconstructivos y vanguardistas como el pastel de lengua de alondra, exquisitez suprema que dejó mecido en orgiásticos ensueños al mismísimo emperador. Es de suponer que eso ocurriría en los poco edificantes tiempos de Cómodo, Caracala o Nerón. Así que Roma, como imperio y como civilización, iba cuesta abajo y sin frenos. Sería, pues, en aquellos tiempos en los que, si un acaudalado patricio romano pegaba una patada en la piedra de una calzada cualquiera, le salían tres cocineros con [...]