Desventuras retóricas de un cacocelíaco hiperbólico
Eder2018-07-27T16:38:23+02:00La hipérbole, figura retórica que aquel maestro de Salamanca definía como una enunciación que juega arriesgadamente con la verdad, tiene un peligro que para qué. Tal peligro tiene que Cicerón prescribe no servirse jamás de ella en el foro público. Quintiliano es más contundente al desaconsejarla: nec alia via magis in cacozelia itur, o lo que es lo mismo, “por ningún camino se llega antes a la cacozelia [a ponerse en ridículo]”. En el mejor de los casos –añade Quintiliano–, la hipérbole provoca risa; en el peor, evidencia estulticia. El retórico foral que, tras afirmar que “400 euros dan para una cena y poco más”, se ha excusado diciendo que quiso utilizar –sin éxito, como era de temer– “una figura literaria como la hipérbole”, y que hay [...]