Archivos mensuales: junio 2007

Discreto encanto, secreto espanto

2018-07-27T16:38:29+02:00

Nos vamos. La infame turba de los columnistas, digo. Pero no hay que preocuparse. No les faltará lectura, ni menos entretenimiento. Dada la ola de suspense que nos invade, es de suponer que seguirán de imaginaria los quintacolumnistas de guardia. Me refiere a esos maestros del idioma para los que, por ejemplo, el encuentro entre PSN y NaBai, a más de 100 kms de la capital del Reyno, constituyó un arrabalero y secreto espanto, mientras que el encuentro reservado habido unos pocos días antes, a más de 400 kms de aquí, entre los señores Sanz y del Burgo y el Secretario de Organización del PSOE, discurrió como una discreta, cordial y natural toma de contacto. Sobre todo natural, porque ya dijo el filósofo que la naturaleza no [...]

Discreto encanto, secreto espanto2018-07-27T16:38:29+02:00

Teme a los griegos que regalan caballos

2018-07-27T16:38:30+02:00

Nada más incomprensible que la aparente satisfacción del señor Puras tras haber recibido un caballo regalado –la presidencia del Parlamento– que llevaba en su interior un Marcotegui. No es sólo que nuestros griegos de ocasión regalen lo que consideran de tan poco valor como para habérselo dado en la anterior legislatura a quien pensaban poner en ésta de patitas en la calle. En efecto, la presidencia del Parlamento navarro debe de ser para UPN algo de un valor tan meramente ornamental que en la anterior legislatura se la dieron, como quien da una elegante patada para arriba, a don Rafael Gurrea, hoy, políticamente hablando, soltero y solo en la vida, a su pesar. Cierto que los socialistas tampoco debían de otorgar en su momento a tan alta [...]

Teme a los griegos que regalan caballos2018-07-27T16:38:30+02:00

Sartaguda o la puerta al recuerdo

2018-07-27T16:38:30+02:00

A la asociación El Pueblo de las Viudas de Sartaguda sólo le faltan 85.000 euros para poder terminar el Parque de la Memoria: un sitio donde recordar a quienes en nuestra tierra no tienen dónde ser recordados, como tantos del Pueblo de las Viudas, aniquilados con saña sistemática tras la insurrección de 1936 contra el orden constitucional. Creo que en Sartaguda, que antes de ser el Pueblo de las Viudas fue el feudo de un terrateniente al que se saludaba al grito de ??¡Viva el señor duque!â?, fueron cerca de cien las viudas de los que, animados por la fe en el progreso social que se vivía entonces â??fe en las ideas socialistas, en sus distintas variantesâ??, se atrevieron a reclamar el derecho a un trozo de [...]

Sartaguda o la puerta al recuerdo2018-07-27T16:38:30+02:00

Cambiazo

2018-07-27T16:38:30+02:00

Si descartamos que el repentino ataque de sensatez sufrido en horas recientes por Miguel Sanz se deba a algún accidente neurológico, no nos queda más que aceptar que la sensatez, de la que ahora parece dispuesto a dar muestras a manos llenas, es una de las virtudes constitutivas de su persona. Eso sí, se trataría de una virtud celosamente ocultada en un pasado reciente, si no por mero cálculo político ??erróneo, vistos los resultados de las urnasâ??, sí por amor al Reyno de sus desvelos â??por espíritu de sacrificio patriótico, vayaâ??. Naturalmente que el agudo ataque de sensatez sufrido por Sanz no llegó al extremo de confesar que ejercía intencionadamente como histrión cuando, con aire frenético y desencajado, agitó el espantajo, no del todo infalible â??al espantajo [...]

Cambiazo2018-07-27T16:38:30+02:00

En memoria de Ramón Bengaray

2025-12-13T19:57:13+01:00

Los libreros de Pamplona, que este año honran la memoria de quienes les antecedieron: aquellos que hace sesenta años salieron por primera vez a la calle para vender los libros que la censura nacionalcatólica les dejase vender. No serían muchos libreros ni tampoco muchos los libros. Entre estos últimos, no estarían los libros que Indalecio Prieto daba por entonces a la imprenta, en México. En México creo que murió Miguel Yoldi, pamplonés que ejerció de librero en los primeros años de la República, poco antes de cerrar su librería de la bajada de Javier para unirse a la revolución anarcosindicalista. Yoldi, pues, habría vendido los libros que en la calle Mayor hacía Ramón Bengaray, impresor que alguna relación amistosa tuvo con Indalecio Prieto y que [...]

En memoria de Ramón Bengaray2025-12-13T19:57:13+01:00
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